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Situación registral
Cargas, derechos y circunstancias que puedan afectar al inmueble.
Guía Subaria
Las subastas inmobiliarias pueden ofrecer oportunidades interesantes, pero el precio de adjudicación es solo una parte de la operación. En Subaria analizamos cada oportunidad desde una perspectiva económica, jurídica, técnica y estratégica antes de tomar una decisión.
Lo esencial
Una subasta inmobiliaria es un procedimiento mediante el cual un inmueble se ofrece públicamente para su adquisición mediante pujas, normalmente dentro de un procedimiento judicial o administrativo.
En España, muchas de estas oportunidades pueden consultarse a través del Portal de Subastas del BOE, aunque conocer una oportunidad no significa que sea una buena inversión. Si quieres entender cómo funciona ese portal en concreto, tenemos una guía específica sobre las subastas BOE.
Antes de pujar es necesario entender qué se está adquiriendo, qué obligaciones pueden existir sobre el inmueble, cuál es su situación posesoria y cuál es su valor real de mercado.
Y ahí es donde empieza el verdadero análisis.
La oportunidad
Las subastas pueden permitir acceder a inmuebles en circunstancias diferentes a las del mercado tradicional. En determinados casos pueden aparecer activos con un precio de adquisición atractivo respecto a su valor potencial. Pero el descuento por sí solo no convierte una operación en una buena inversión.
No buscamos comprar barato. Buscamos comprar bien.
El riesgo real
Una puja puede parecer atractiva sobre el papel y dejar de serlo cuando se incorporan todos sus costes y riesgos. Por eso, antes de tomar una decisión analizamos aspectos como:
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Cargas, derechos y circunstancias que puedan afectar al inmueble.
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Si está libre, ocupado, arrendado o existe cualquier circunstancia que pueda afectar a la posesión.
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Documentación y procedimiento asociado a la subasta.
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Conservación, necesidades de reforma y posibles actuaciones.
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Impuestos, gastos, reforma, financiación y otros costes asociados.
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Estimación del valor razonable del activo una vez consideradas sus características y situación.
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Venta, alquiler, transformación u otra alternativa.
Las fuentes
No todas las subastas son iguales.
Se producen dentro de procedimientos judiciales y constituyen una de las principales fuentes de oportunidades inmobiliarias.
Pueden proceder de diferentes organismos públicos y responder a procedimientos de apremio o realización de activos.
Determinadas administraciones y entidades pueden sacar activos a subasta mediante sus propios procedimientos.
Además de las subastas públicas, existen otras vías para encontrar operaciones inmobiliarias con características similares, como las cesiones de remate o determinadas operaciones off-market.
La fuente es importante. Pero el análisis de la operación lo es todavía más.
El análisis
Una buena inversión no empieza con una puja. Empieza mucho antes.
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Localizamos activos que puedan tener sentido según el perfil y la estrategia del inversor.
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Recopilamos y estudiamos la información disponible sobre el inmueble y el procedimiento.
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Analizamos la situación registral, jurídica y posesoria.
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Estimamos impuestos, gastos, reforma, financiación y demás costes necesarios.
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Determinamos el valor de mercado y los posibles escenarios de la operación.
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Calculamos un precio máximo de adquisición que tenga sentido para la estrategia planteada.
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Analizamos diferentes escenarios para entender posibles resultados y riesgos.
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Solo si la operación supera nuestro análisis tiene sentido plantear una puja.
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Acompañamos el proceso posterior y coordinamos las actuaciones necesarias según la estrategia.
Capital
No existe una cantidad universal. El capital necesario depende del inmueble, la estrategia, los costes asociados y, especialmente, del margen de seguridad que queramos mantener en la operación.
Entrada
Cubre el precio de adjudicación en subastas de menor cuantía, pero rara vez es suficiente por sí solo: hay que sumar impuestos, gastos de adquisición y un colchón para imprevistos.
Reforma
Si el inmueble necesita obra, ese importe se suma al capital de entrada y debe presupuestarse antes de pujar, no después de adjudicarse el inmueble.
Margen de seguridad
La parte que muchos inversores olvidan: un colchón frente a plazos más largos, costes imprevistos o una estrategia de salida que tarde más de lo previsto.
No buscamos que inviertas más. Buscamos que el capital disponible tenga sentido para la estrategia.
Rentabilidad
No existe una rentabilidad fija. Una operación puede parecer extraordinariamente rentable si solo se compara el precio de adjudicación con el valor de mercado. Pero esa comparación puede ser engañosa.
Para analizar una inversión hay que tener en cuenta:
Precio de adquisición + impuestos + gastos + reforma + financiación + tiempo + costes de salida
Solo después podemos estudiar escenarios de venta o alquiler y determinar si el margen existente compensa los riesgos asumidos.
El descuento es un dato. La rentabilidad es el resultado de toda la operación.
Después de la adjudicación
La adjudicación es solo un paso dentro de la operación. Dependiendo de las circunstancias del inmueble y del procedimiento, pueden existir diferentes actuaciones posteriores relacionadas con la formalización, inscripción, posesión, reforma, regularización o preparación del activo para su salida.
La estrategia posterior debe estar pensada antes de adquirir el activo.
Subaria
En Subaria buscamos, filtramos y analizamos oportunidades inmobiliarias para inversores que prefieren delegar el proceso de búsqueda y análisis.
Nuestro trabajo no consiste en enviarte cientos de subastas.
Consiste en identificar aquellas operaciones que pueden tener sentido para tu capital, tus objetivos y tu tolerancia al riesgo.
Buscamos oportunidades.
Analizamos riesgos.
Calculamos escenarios.
Y te presentamos solo las operaciones que superan nuestro filtro.
Resolver dudas
Cuéntanos qué capital quieres destinar, qué objetivos tienes y qué tipo de operaciones buscas. Analizaremos tu perfil y te explicaremos si nuestro modelo de trabajo encaja contigo.
La decisión final de inversión siempre es del inversor.